La primera educación-La Escuela Dominical.


Fue enjulio de 1780 que Roberto Raikes, adinerado director del periódico en Glaucester, Inglaterra y activo cristiano, dio inicio a la Escuela Dominical. Su pueblo sufría de todos los excesos de la Revolución Industrial: salarios bajos, enfermedades y plagas, y grandes cantidades de niños que trabajaban en las fábricas los 6 días de la semana desde las 6 a.m. hasta las 10 p.m. Estos iletrados niños tenían libertad sólo los domingos, y lo pasaban robando, jugando o molestando a la gente. Raikes quiso hacer algo por ellos –puesto que él amaba a Cristo y se preocupaba por el futuro de su nación- y decidió abrir escuelas para ellos los domingos. Contrató a 4 mujeres cristianas para alfabetizar a los niños, e instruirlos en aritmética y también en la fe cristiana. Las clases comenzaban a las 8 a.m. y seguían hasta la tarde. Los únicos requisitos para los estudiantes: llegar con las manos limpias, la cara lavada y el pelo peinado, y respetar a los maestros.
En 1785 se estableció una Sociedad para la Escuela Dominical, con el propósito de lograr una transformación moral y espiritual en Gran Bretaña. ¡Dentro de 30 años había 3.000 Escuelas Dominical es con 275.000 estudiantes en la nación!
La idea se hizo internacional. Un obrero en los Estados Unidos organizó 1.314 Escuelas Dominicales con 83.000 estudiantes en 20 años de labor. Tenemos miles de Escuelas Dominicales en el movimiento evangélico de América Latina, aunque en casi todo el mundo el estado se ha encargado de la educación secular. Pero sobre nuestras Escuelas Dominical esto todavía descansa el reto de lograr una transformación moral y espiritual en la nación.
Como dijo Roberto Raikes, "¡Sí, puedes lograrlo!"